jueves, 14 de julio de 2011

LA MAGIA DE VOTAR


Ir a votar ya no tiene la misma magia que hace unos años, creo que nos sentimos tan defraudados y manoseados que nos da lo mismo quien venga
Recuerdo la vuelta de la democracia como si fuera ayer, y eso que yo era pequeña, no votaba, pero recuerdo claramente el clima de fiesta que se vivía
Acompañe a mi mama ese día, ella votaba en la escuela primaria ciudadela, en avenida colon, en la ciudad de Tucumán, la escuela a la cual yo concurría a clases. La algarabía de los días previos, el descubrimiento de la existencia de tantas ideas, canticos y propuestas diferentes eran realmente indescriptibles
La cola en esa ocasión era larga, en la puerta de entrada estaban los soldados revisando a la gente, solo podía entrar el que votaba, entraban de a 10 personas nada mas, sin bolso o cartera. Yo me quede parada a un costado mirándolos, con ganas de preguntarles si habían estado en Malvinas, si alguno había recibido mi carta con los chocolates, ilusa (algunos años después me entere que nunca los habían recibidos, no habían salido del continente)
La expresión de felicidad que tenia mi mama por haber podido votar no la voy a olvidar jamás, eso me hizo querer hacer lo mismo, yo también quería votar!!
Mientras esperábamos a entrar nos cruzamos con un vecino de 18 años, el tenia la misma euforia que mi mama, votaba por primera vez
Recuerdo mi primera vez, la desilusión de no estar en lo padrones, la angustia de no ser tenida en cuenta como ciudadana. Hacia unos años me había mudado a santa fe, había hecho mi cambio de domicilio como corresponde y no estaba en los padrones… sin palabras
Mi padrino encontró la solución: seria fiscal para la izquierda unida y de esa manera podría votar, la escasa militancia genero que estuviera sola en esa escuela, pero hice muy bien mi trabajo y puse mi voto en la urna por primera vez, fue INCREIBLE, sentía una fiesta en mi interior, claro que los políticos que llegan al poder se encargan de defraudarme una y otra vez, pero cada vez que pude vote, siendo fiscal claro porque nunca estuve en los padrones santafesinos
Ahora en otra etapa de mi vida y en otra ciudad (donde si estoy en padrones) sigo concurriendo a votar con la misma ilusión que cuando estuve con mi mama, se puede lograr un cambio. Que realmente se puede lograr otro país a pesar de los argentinos naturalizados o por opción y de los políticos que supimos elegir, a pesar de esto creo que podemos cambiar
Y como lo hizo mi mama conmigo adoro ir a votar con mis hijos, para que sepan que el cuarto oscuro no es tan oscuro.