Hay días en que tengo ganas de patear el tablero completo, de estrellar todos los platos contra la pared y salir corriendo sin destino fijo. Pero no se puede hacer esto cuando se es madre no?
Este sentimiento a veces se apodera de todo mi ser y puja por salir a flote, claro que lo retengo y aprisiono para no estallar pero como cuesta dominarlo, no cuento hasta 10 sino hasta 10.000.000
Mantener el equilibrio necesario es complicado, encontrar el eje de uno mismo y fijar un punto en el horizonte al cual dirigirse, una meta que nos sirva para seguir avanzando, no es fácil sobre todo porque a nuestro alrededor hay mucho ruido que nos perturba y se entromete formando grandes piedras en el camino que nos hacen tropezar o desviarnos.
Esas piedras que entorpecen mi marcha me descolocan en ocasiones y es eso mismo lo que me lleva a querer tirar todo y cambiar radicalmente mi vida.
Por suerte esto dura muy poco, lo necesario para que abandone mi postura de comodidad y me replantee el camino que estoy transitando para que pueda reubicar mi norte y trazar un nuevo recorrido.
Me parece que ese es el objetivo de las crisis o el aprendizaje que debemos sacar de las mismas, es necesario poner la mente en frío y visualizar el punto en el horizonte para retomar la marcha.
Mi norte , mi objetivo, es el bienestar de mi familia, de mis hijos. Eso es todo lo que me impulsa.
Pavada de norte tengo no?
Este sentimiento a veces se apodera de todo mi ser y puja por salir a flote, claro que lo retengo y aprisiono para no estallar pero como cuesta dominarlo, no cuento hasta 10 sino hasta 10.000.000
Mantener el equilibrio necesario es complicado, encontrar el eje de uno mismo y fijar un punto en el horizonte al cual dirigirse, una meta que nos sirva para seguir avanzando, no es fácil sobre todo porque a nuestro alrededor hay mucho ruido que nos perturba y se entromete formando grandes piedras en el camino que nos hacen tropezar o desviarnos.
Esas piedras que entorpecen mi marcha me descolocan en ocasiones y es eso mismo lo que me lleva a querer tirar todo y cambiar radicalmente mi vida.
Por suerte esto dura muy poco, lo necesario para que abandone mi postura de comodidad y me replantee el camino que estoy transitando para que pueda reubicar mi norte y trazar un nuevo recorrido.
Me parece que ese es el objetivo de las crisis o el aprendizaje que debemos sacar de las mismas, es necesario poner la mente en frío y visualizar el punto en el horizonte para retomar la marcha.
Mi norte , mi objetivo, es el bienestar de mi familia, de mis hijos. Eso es todo lo que me impulsa.
Pavada de norte tengo no?

