Otro lugar común donde uno comparte experiencias no siempre agradables es la sala de espera de cualquier medico
Una tarde estaba esperando para mi control anual ginecológico y sin querer fui testigo de una discusión de pareja POR TELEFONO. Al parecer mientras la esposa estaba en los mismos tramites que yo el marido tenia que llevar al hijo al medico para que le revise la mano.
Aparentemente necesitaba una cirugía.
El problema es que le dieron turno para dentro de un mes, justo cuando al nene le festejaban el cumpleaños, claro que no falto en la charla:”mira que te dije que le festejábamos en esa fecha el cumple. TE LO DIJE!!!!”
“por que no me llamaste? Yo te avise, como que no te dije nada? Vos no me escuchas, esto es una ridiculez, como que no confío en vos? Peor si no te puedo decir a vos que sois mi marido a quien se lo voy a decir entonces?”
Todo esto en un tono de voz que subía y bajaba según el tono de rojo del rostro en el medio de la blancura de la sala de espera, rodeada de embarazadas y maridos babosos y fastidiados por las demoras y mujeres con tres días de abstinencia para poder hacer le pap y la colpo… y las lagrimas a punto de estallar.
Claro que la charla termino en “no te preocupes, mañana llamo yo y lo convenzo”
Me imagino del otro lado al marido sintiéndose un verdadero pedazo de inútil, no era capaz de conseguir un buen turno para su hijo…
Muchas veces nos quejamos de ser medio madres de nuestros maridos, pero esa necesidad de ser súper mujeres de sentir que podemos ocuparnos de 1000 cosas a la vez es lo que nos convierte en eso, tenemos una gran incapacidad de delegar, y si claro que me incluyo quien se considera exenta es una genia o una negada
Antes de salir de casa deje la cena casi lista, con todas las indicaciones para que se cocine y no se queme, las tareas realizadas, los chicos limpios, mi marido solo tenía que darles de comer y acostarlos...
Wonder woman hasta el final!!!

¡Wonder woman! Convengamos que me siento lo bastante identificada como para decirte que con respecto a la nena... por lo menos mi marido sabe cambiarla y darle la mamadera... tengo la agenda de lunes y jueves plagada de consultas, para mi, para él, para la nena, las vacunas... y además para que no le resultase difícil buscar a su medico (u otros) en la cartilla de la obra social los marqué con resaltador y en el apartado de notas escribí: Dr xxxx pag 116 (clínico).
ResponderEliminarPienso que no tuve una hija, sino dos. Mi marido y ella.
Cuando el mío reconozca las coordenadas de sus medias, te aviso.
Estaba pensando en armar un gran evento cuando me diga una de las dos cosas:
Ta! ya las encontre! y... Amor, acordate que hay que llevar a vacunar a la nena, pero si querés la llevo yo.
Cosas de la convivencia.
Tami
super!!! me encanto
ResponderEliminarla nena
Gracias nena!!!
ResponderEliminarTAmy si ese dia llega avisa y hacemos algo multitudinario!!!!